Denunciar nuestros males sociales

El silencio ahogará nuestras palabras. ¿Por qué el miedo de eliminar el mal de raíz? Muchos aseveran que la causa de nuestro subdesarrollo se debe al diferendo con Estados Unidos y al terrible bloqueo impuesto por ellos.
Estamos bloqueados, pero es cierto que nuestro país ha cambiado, ya que se perciben diferencias sociales.

¿Será porque estamos saliendo del período especial? Según cuentan mis padres, antes nadie tenía nada, todos eran iguales, sin embargo ahora vez a un niño con zapatos colegiales o con el calzado raído y a otro con un par de zapatillas Nike o un tenis Converse de último modelo, que no son nada baratos para el costo de la vida de los cubanos comunes.
Uno se estremece de tristeza al constatar como un profesional, que se sacrificó tanto para ser una persona preparada en la vida, apenas le alcance el salario para tener una dieta balanceada y satisfacer algunas necesidades humanas básicas, mientras encuentras a uno que no estudió con tremendo chalet, un chevrolet y una cartera llena de moneda convertible (CUC), lista para gastar en lujos que solo se dan los ricos. ¿Acaso estamos hablando de nuevos ricos en Cuba? Pues sí, en mi barrio hasta los hay con piscinas en su patio, con sombrillitas, mesitas y sillitas plásticas de la shopping.
¿Qué carrera ejercen estos nuevos ricos? Muchas son sus artimañas. Unos sustentan sus ingresos en la llamada “carrera” de Licenciatura en Desvíos de Recursos; otros se especializan en el robo, quizás la corrupción de los que controlan recursos. No creo que estos hombres tengan su conciencia tranquila, ni mucho menos su familia. Si se conformarán con lo que les toca todo fuera diferente y las personas honradas tendrían el valor que merecen.
El robo y la corrupción se ha generalizado y ha alcanzado un nivel alto en la población cubana. Cada día son más los que viven de esta “profesión”. Existen los que roban por necesidad y los ambiciosos que tienen sed de riquezas y buscan saciarla a cualquier precio. Por tanto la cadena ladrón-vendedor-revendedor subsiste.
Ambas posiciones son negativas, pero el cubano, como se dice en las calles, inventa. Tal parece que el poderoso caballero Don dinero vale más que la prestigiosa Dama inteligencia.
Dónde está la crítica y la autocrítica y por qué actuamos como si fuéramos sordos, mudos y ciegos de la realidad que nos consume.
Una de las claves para solucionar las apremiantes contrariedades de Cuba será asumir nuestro derecho de expresarnos libremente y denunciar esos males sociales. No se trata de que la gente se desahogue, expresando todo lo que quiera y sienta, sino de expresar sus ideas con sensatez aún cuando la cuestión en si sea dura. Son oportunidades para evaluar colectivamente cualquier situación por compleja que sea. Por eso considero importante el debate sano, pues reporta siempre frutos saludables.

Con espíritu revolucionario y sentido autocrítico la sociedad cubana se ha llamado a ser mejor. Cuba es un país triunfador que ha sabido levantarse para seguir el camino edificante de una sociedad nueva.
 Ahora más que nunca tenemos que ratificar el sueño de Martí de la sociedad con todos y para el bien de todos. No dejaremos que nuestros errores nos destruyan, sino que aprenderemos y los rectificaremos entre todos para lograr una sociedad mejor.

1 comentario:

  1. Estan estos ricos que han heredado detras de un apellido en el gob..También. hay otro silenciosos que mantienen una fachada de Directores de Empresas de Sime como Acinox que hacen contratos con Empresas Extranjeras como Motoinsa y obtienen grandes sumas en comisiones y negocios x debajo del tapete consiguen residencia española para poder viajar y negociar todo el tiempo a costa del cargo que ocupan.

    ResponderEliminar