La AKDmia= es una familia

Pedro Enrique Muñoz Biart, bien podría ser un comunicador social. Habilidades posee. Se expresa locuazmente y puede mantenerse horas conversando sin perder el hilo. Podría ser escritor, pues desde niño escribe poesía. Pero prefirió dedicarse al rap, ser rapero por vocación, aunque estudió  la carrera de Matemáticas en la universidad de La Habana.

Es un fiel exponente y defensor de este género en la provincia. Actualmente es miembro de la Asociación Hermanos Saíz y busca alcanzar la profesionalidad del grupo La AKDmia que dirige desde el 2010 junto a Yasmany Montalvo Morales, (melódico), lapicero; Juan Manuel Rodríguez Soria, (rapero), el padrino; y Asniel Hidalgo Pérez, (maestro de ceremonia), real en si, MC.

La AKDmia es una familia, asegura Pedro Enrique Muñoz Biart, quien funge como director de esta agrupación de rap colombina que le cambió su vida.

A Pedro, más conocido por Mr. Pedro, la influencia del hip hop le llegó después de escuchar las tendencias de la música anglosajona, proporcionada por sus vecinos. “Mi cuarto daba a la sala de su casa, y ellos se pasaban el día entero sintonizando las emisoras norteamericanas por FM. Yo no entendía bien el inglés, pero me gustaba el ritmo”.

De esta moda de los cubanos de poner la música a altos decibeles se cultivó auditivamente, sobre todo en los tiempos de castigo, en que no podía bajar a jugar. Así intuitivamente, desde niño, se aprendía las letras y acudía a casa de un profesor a traducir las canciones en idioma foráneo.

Sin embargo, él no comienza a interesarse por el hip hop norteamericano sino que se inclinó por el cubano. Con Pedro, miembro de la Asociación Hermanos Saíz, dialogamos acerca de sus inicios y trayectoria en este movimiento musical que defiende a capa y espada.

Actualmente se presentan donde los inviten, pues tienen pocos espacios para proyectar su música y se encuentran en la grabación de su tercer demo La AKDmia (Volumen II) Los negros Zulu. El sueño de los integrantes de esta agrupación y de Pedro o Mr Pedro, el akdmico como lo conocen sus seguidores, es realizar un Festival de Rap Urbano en Matanzas con la participación de exponentes de todas las provincias del país.

-¿Cuándo se percata que sería rapero?
Nunca pensé ser rapero ni dedicarme al rap. El rap llega a mí y no yo a él.

-¿Cuándo comienza a realizar cosas serias en el rap?
 Desde la secundaria y el preuniversitario escribía poesía. En décimo grado me junté con dos muchachos que si rapeaban y le empecé a escribir algunos temas y ellos lo interpretaban. Hasta que un día me dijeron que subiera para que hiciera los apoyos. Había estudiado percusión. Subí y me gustó la interacción con el público, nunca lo había hecho antes. Así seguí haciendo los apoyos hasta que empecé a cantar mis propios temas. A partir de ese momento fui haciendo mis primeras cosas de rap. Me encantaba ser parte del público, escucharlo, interactuar y formar parte de esa vida suburbana que era el rap y luego rapear. Una vez en la Universidad de La Habana, mientras cursaba la carrera de Matemática, empecé a participar en los Festivales de Alamar. Iba lo mismo a una peña de rap en La Chusmita que al Patio de María a escuchar rock and roll, me gustaba eso dentro de la alternatividad de la música y no seguir los patrones establecidos.

Empiezo a rapear en el 2002 y formé parte oficial del grupo Exigencia (Matanzas), el primero que integré, después estuve en otros de ocasión y en los proyectos Revolución underground (La Habana) y Proyecto Chardo.

Toda la época universitaria tuvimos nuestra peña en el Balneario Universitario, en El Castillito, en El Echeverría. Durante todo el tiempo que estuve en la Federación de Estudiantes Universitarios participé en festivales de esa organización de masas y gané en varias ocasiones.

-¿Cómo llega La AKDmia a su vida?
La AKDmia surge en el 2010. Primero fue un disco. Existía un proyecto que unía a varias agrupaciones de rap en Colón con ese nombre. Yo no formaba parte, pero si muchos integrantes del grupo La AKDmia. Eso fue en una época cuando el rap deja de ser una moda y se convierte más en una cultura. Algunos integrantes de La AKDmia, Yasmany Montalvo (lapicero) y yo que integrábamos el grupo Alma de Barrio, nos unimos y formamos La AKDmia. La idea era hacer un disco en homenajear al rap colombino y lo nombramos así por el proyecto ese que existió, contra viento y marea por los problemas institucionales y de los propios raperos que por su inexperiencia dieron al traste con todo este movimiento de rap en el municipio matancero.

El disco se hizo, su lanzamiento fue el 22 de julio de 2010 en el teatro de Colón que históricamente no se llena, ese día no quedó un asiento vacío y aquello nos motivó, a la gente le gustó. Y a partir de ese momento, tras varias presentaciones decidimos crear el grupo.

-¿Quiénes te influenciaron?
Creo que cuando uno va a hacer algo tiene que beber de la experiencia de los que le antecedieron.

-¿Cuáles son las temáticas en qué te inspiras a la hora de componer tus canciones?
Nos inclinamos por la sátira de humor dentro del rap. Nos gusta mucho tocar los temas de crónica social. Hay veces que sí que el tema lleva un lenguaje preciso, claro y concreto, pero tratamos de darle un matiz humorista.

-Es más el tiempo que se presentan fuera de Matanzas ¿Por qué no más La AKDmia en esta provincia?
Realmente nosotros somos matanceros, no nos concentramos en el ámbito de Colón. Nos gusta identificarnos con la provincia. Todo este tiempo que ha transcurrido le hemos dado apoyo a los raperos que existían. Logramos hacer una peña de rap en la Asociación Hermanos Saíz para rescatar el movimiento tan fuerte que existió en Matanzas que se había perdido y gracias a eso hoy existen fabricaciones nuevas y así lo hicimos en otras provincias.

Nos presentamos más fuera porque desgraciadamente como el dicho: uno se hace profeta fuera de su tierra. Y no es porque no queramos sino porque tenemos practicamente las puertas cerradas en Matanzas.

-En su opinión, considera que el rap en Matanzas goza de buena salud.
Masividad para realizar el hip hop no existe ahora, pero los que hay tienen calidad. Visitando todos los municipios reiteradamente, nos hemos percatado del desarrollo y la evolución de cómo las nuevas agrupaciones vienen con un nuevo ímpetu y a la misma vez nos obliga a nosotros a esforzarnos un poco más. Es como un parámetro que te va indicando que tienes que superarte. Hay cultores que hacen rap en la misma ciudad, no son la mayoría, pero los hay en Cárdenas, en Jagüey Grande, Cárdenas, Jovellanos, Los Arabos. Hay muchos jóvenes en la provincia de Matanzas dedicados completamente a la realización de la cultura hip hop. En Matanzas hay rap, sin aquel embullo de finales de los 90 y principios del 2000, ya no es una moda, ya no es una fiebre, el que está ahora es por un convencimiento de que realmente es lo que quiere hacer.

-¿Qué te ha aportado integrar La AKDmia y ser su director?
Formar parte del proyecto La AKDmia ha enriquecido mi trabajo en la música, he crecido musicalmente, me he interesado por otros temas que quizás antes con Alma de Barrio no tocábamos o no éramos tan incisivos como hoy si lo somos con La AKDmia. Ha sido un desarrollo para interactuar y dentro de la poca visibilidad que tiene el rap en nuestro país, La AKDmia ha sido parte fundamental de esto. Yo soy en la parte musical el más joven, exceptuando al grafitero, y dirigiéndolos me ha ido muy bien. Ser director me ha hecho exigirme a mi más, y ser más sacrificado, porque una vez que eres director tienes más responsabilidades.Ya hoy La AKDmia se conoce en casi toda Cuba. Siempre estamos presentándonos en otras provincias y no es ninguna comodidad, nos vamos en carretas, almendrones, por la Ocho vía, solo una vez hicimos el viaje en avión. Pero lo importante ha sido eso, llegar a cualquier rincón del país y ofrecer nuestro arte de todo corazón, ofrecerlo, y recibir la satisfacción del público.-¿Qué significa el rap en tu vida?
Adentrarme en la cultura hip hop fue genial, fue un paso de avance en todos los aspectos psicológicos y sociales de  mi vida. Antes yo era un adolescente rebelde que andaba por la calle. Me gustaba estudiar, nunca fui malo en los estudios, gracias a mi retentiva fui un finalista. Aprobaba y pasaba y gracias a eso entré a la universidad. Nunca fui un buen estudiante por la falta de interés que me provocaba el estudio más allá de determinados temas de ciertas asignaturas y andaba un poco sin rumbo en mi vida y el hip hop vino a darle sentido, a centrar mis fuerzas, mis energías, mi lucha en él. Vino a ser un sanador para yo dejar el mundo de la calle. Ahora soy mejor persona, un poco más comunicativo. A diferencia de otros países en Cuba el hip hop no es violento. A casi todos los que estamos aquí el hip hop nos sacó de lugares agresivos.

-Las nuevas generaciones siguen por el buen camino del hip hop ¿El relevo está garantizado?

Si el relevo está garantizado, no solo de adolescentes, sino que existen niños de 8 u 9 años que están haciendo rap. Como te digo masividad no existe, pero hay que aclarar de que masividad no siempre implica calidad.
En el Café, en Colón hay una niña de 9 años que rapea. Ella se ha presentado con nosotros en varios lugares, se sabe muchos temas y ya está inclinada hacia esa cultura. Por eso creo que el relevo existe, no se va a dejar caer y gente que si sigue la cultura existe, que sigue el género. Creo que no se encuentran a más seguidores porque no hay espacios.

-¿Crees qué es suficiente el tratamiento de los medios de difusión con respecto a este género o se sienten marginados?
Nosotros como agrupación matancera, pertenecemos a la AHS. Hemos estado en varios eventos nacionales con una alta repercusión internacional y que acuden los medios nacionales, realmente más allá de dos o cuatro medios específicos, los otros no nos dan promoción. En la provincia de Matanzas, por ejemplo, en Radio 26, el único que tiene todas las puertas abiertas a cualquier tendencia musical es Domingo de Armas. No existe difusión, ni ningún programa de radio que integre a todas las tendencias alternativas. Nosotros no hemos estado casi nunca en un programa de la televisión provincial, sin embargo hemos estado en Cuerda Viva, Paréntesis, Piso 6, etc.
En el periódico Girón, solo se no ha hecho una entrevista en el primer año de nosotros. Y no creo que haya muchos raperos que tengan la experiencia de haber estado en la prensa provincial.
El rap hoy no tiene un espacio en los medios nacionales para su difusión.

-¿A qué se debe esto?

Quizás lo que pasa con esta cultura foránea sea igual que con la rumba, que tengan que pasar 100 años para que la declararan Patrimonio Musical y tuvieron Los Muñequitos que ganar 3 premios Grammy y eso es tiene que ver con la afrocultura, que tienen que sufrir más para llegar a conocerse.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo en el hip hop?

Una de las cosas que más nos gusta es el trabajo comunitario.

-Recuerda alguna anécdota que los marcó.
Una vez nos fuimos a presentar en el teatro del municipio de Martí y la directora de Cultura no sabía quiénes éramos, ella pensaba que éramos artistas circenses y nos vendió como artistas de circo. El teatro abarrotado de niños y uno iba conun programa de canciones para adultos y tuvimos que cambiar y ajustarlo al público que teníamos allí. Los niños estuvieron todo el tiempo de pie, coreando las canciones, aplaudiéndolas, brincando. Hora y 20 minutos más que público fueron parte integral del espectáculo, nos pedían autógrafos. Nos fue genial, creo que si siempre la respuesta va a ser como la de aquella noche, mejor que nos vendan como artistas de circo.

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